En Internet… ¿Qué es basura y qué es realmente información?
T@tico
   
  Una forma dinámica para mantenerse actualizado en cualquier tema, es estar suscrito a diferentes publicaciones periódicas especializadas. Actualmente, con la proliferación de boletines electrónicos, la sobre oferta tiende a ser inconmensurable, pero lo peor es ¿cómo determinar la calidad de los contenidos ofrecidos por cada una de ellas y, sobre todo, cómo archivarlos?
   

El primer paso es determinar a qué tipo de publicación periódica suscribirse. Afortunadamente aún se consiguen varios gratis, a través de Internet; normalmente pueden ser recomendados por amigos o, sencillamente, ser descubierto el boletín electrónico por casualidad en una consulta en tu buscador favorito. Pero finalmente, y luego de diligenciar cuidadosamente tus datos personales, tus gustos y tus aficiones, ¡estás sucrito! casi en tiempo real -bueno, si lo haces desde la Universidad se demora un poco- a tu dirección electrónica te llega una calurosa bienvenida. Luego de esperar con ansiedad la información suministrada por tu nuevo aliado estratégico, te das cuenta de que tu correo ha sido invadido con un sin número de mensajes que no has solicitado -la variedad de temas puede ser tan grande como el tamaño de tu enojo, porque esto siempre pasa cuando estás esperando que te envíen la otra parte del trabajo para el examen final la víspera del mismo-. Esto sucede porque estas bases de datos son vendidas de manera fraudulenta por muchos de estos sitios.


Para evitar esto va mi primera recomendación: tener una dirección electrónica para recibir toda la basura… sí, desde el aviso del viagra, el trabaje desde su casa, hasta todos los mail reenviados por tus amigos con las presentaciones en power point -no sé por qué, pero a mí me suele llegar varias veces el mismo mensaje de diferentes personas: el primo que vive lejos, los compañeros de la U, etc.- En esta dirección se hace el primer filtro, cuando descubres un boletín electrónico que realmente te sirve, que la información es actualizada y su contenido es interesante puedes abrir otra dirección electrónica para recibirlo. ¿Pero cómo, otra dirección para que se me llene de basura? No, lo que tienes que hacer es ir a tus datos personales o tu perfil en el sitio que te envía el Boletín Electrónico y modificarlo. Estas modificaciones se realizan solo en la base de datos… ¿Cuál es el truco? Que las personas fraudulentas no hacen copias de las bases de datos todos los días –afortunadamente para nosotros- sino que la hacen cada uno o dos años, así la dirección electrónica que aparece en la base de datos copia no es la actual sino la anterior, la de la basura. Así, la probabilidad de recibir basura en la nueva dirección electrónica se reduce.

Bueno, pero entonces ¿cuántas direcciones electrónicas tengo que usar? Realmente eso depende de la cantidad de temas que te interesen. En la actualidad manejo sólo cinco direcciones: Información para docentes, Información sobre comunicación organizacional, manejo de software, el de la familia y amigos y, por supuesto, el de la basura. Cada uno tiene un perfil diferente y unos gustos diferentes pero así puedo mantener organizado tanto los correos electrónicos como la información que guardo en cada uno de ellos.

Espero que esta información sea útil para todos ustedes, colegas.